Overblog Seguir este blog
Administration Create my blog
10 junio 2012 7 10 /06 /junio /2012 02:02

431023_338832819485107_2090796894_n.jpg

Repost 0
Published by Carlos de Landa
Comenta este artículo
9 junio 2012 6 09 /06 /junio /2012 01:34

big 345021 4406 Magris 1 web3

 

Esta muestra está dedicada a Trieste, una ciudad que un viajero definía como bellísima a principios del siglo pasado, pero en la que se tenía la sensación de no estar en ningún lugar. La Trieste recreada aquí tampoco es un lugar, sino más bien la hipótesis, la nostalgia, la profecía, la ficción de un lugar: es un arca que recoge, recompone y salva los añicos del gran sueño que fue, sepultado bajo el diluvio de la historia. El arca navega, traslada aquel lugar fluctuante. Entre la ciudad y el espacio que la escenifica está el espejo de Alicia; la muestra, el país de las maravillas, está al otro lado del espejo. Se entra y se ve –al revés, solo al revés– la verdad de aquel no lugar.

La exposición, en parte, está dedicada a mí, lo que me llena de gratitud y, naturalmente, de perplejidad. Algunos momentos recrean mi vida, a las personas y las cosas que he amado, mis intentos de expresar este amor y de disimular las incertidumbres y las oscuridades que suelen acompañarle. Evidentemente, aquellos paisajes, aquellas figuras, aquellas historias de Trieste son mi rostro, al igual que aquellas provincias, reinos, montañas, bahías y personas son, en una famosa parábola de Borges, la imagen de su pintor. Quizá, en la pequeña parte que a mí se refiere, aquellos paisajes y aquellas figuras de Trieste sean también mi pueblo Potemkin, aquel escenario que Potemkin, el poderoso favorito de la zarina que gobernaba Rusia, había construido y colocado como un bastidor de teatro ante la realidad, para ocultar a la zarina la miseria de aquella realidad, de su Imperio. Aquella grandeza de Trieste, por la que me deslizo como un paseante entre la multitud, se convierte así para mí en un escondite, un biombo, una lente de aumento que dilata mi medida. Me siento un poco falsario en cuanto artífice, aunque sea subordinado y colateral, de este reino en el que me escondo. Me siento un infiltrado y estoy agradecido a los legítimos artífices de la muestra –Josep Ramoneda, Jordi Balló y Giorgio Pressburger– que hacen como si no se dieran cuenta.

 

big_345021_6530_Magris_4_web1.jpg

 

prólogo de Claudio Magris al catálogo de la muestra sobre Trieste, Barcelona 2011.

Repost 0
Published by Carlos de Landa
Comenta este artículo
8 junio 2012 5 08 /06 /junio /2012 18:38

umberto-saba-en-su-libreria-copia-1.jpg

 

Los lugares simbólicos de su natal Trieste han sido una fuente de atracción –fuego y aire– para Stelio Vinci, que a mediados de los años noventa nos dio un bellísimo libro iconográfico del Caffè San Marco, centro de la vida triestina, del cual, por cierto, Claudio Magris escribió una deliciosa crónica-ensayo que abre su libro Microcosmos. Ahora, Stelio Vinci, teniendo como coautora a su esposa (Elena Bizjak Vinci), nos entrega La librería del poeta, que la editorial Hammerle publicó en Trieste en febrero de este 2008, donde se estudia otro lugar altamente simbólico de la intelectualidad triestina: la Libreria Antica e Moderna Umberto Saba, a la que luego se le cambia el nombre por Libreria Antiquaria Umberto Saba, propiedad del poeta, la cual, nos dicen los Vinci, ”no ha sufrido sustanciales modificaciones y refleja fielmente un tiempo y un hombre”. Salvo un intervalo de cuatro años (1943-1947) en que, por las leyes raciales, tuvo que refugiarse en Florencia, Roma y Milán, Saba siempre estuvo al frente de la librería como propietario o copropietario. A la librería la llamaba suantro oscuro.

En el catálogo de 1948 (Saba mismo hizo, si no me equivoco, cosa de ciento cincuenta), contaba que debía haber empezado a redactar la Historia de una librería, pero no le había sido dable cumplir la promesa. No perdía las esperanzas. “Una despedida –sin rencor– de una vida que no ha sido breve ni fácil, una buena mitad de la cual ha transcurrido para mí en la Bodega de San Nicolò.” Los catálogos son considerados ahora reliquias únicas.

En 1904, quince años antes de la compra, Joyce había llegado a la multiétnica Trieste, donde el italiano, el dialecto triestino-veneciano, el alemán, el esloveno, el griego, eran como un rumor de avispero en las calles. Trieste entonces era la joya marina del Imperio Austrohúngaro. Joyce se alojó primero en Pïazza Ponterosso 3, y luego en Via San Niccolò 30, donde estaría después la librería del poeta, pero no en el mismo edificio. Al que llegó Joyce se demolió en 1906. Al comprarla, Umberto Poli, que tuvo como nombre literario Umberto Saba, y usó alguna vez como seudónimo el de Umberto Montereale, nunca imaginó que se volvería uno de los lugares más emblemáticos de la scontrosa Trieste

 

trieste.jpg

 

Los Vinci hacen notar que Saba, sabiéndose desde el principio aconsejar por libreros y amigos, rápidamente aprendió el oficio. Hasta 1924 tuvo numerosas ayudantes que, sin embargo, le duraban lo que el vuelo de una abeja. Tres de ellas aparecen mencionadas o aludidas en sus poemas: la primera, Paolina, otra, Margherita, la tercera, una joven bella y elegante, Giulia Morpurgo, a quien le dedicó el autógrafo de La amorosa spina, de la cual muy seguramente se enamoró, pero que renunció al puesto en la librería ante el acoso del quarantenne casado. Desde 1924 prescindió de las jóvenes dependientas porque, según escribió en una carta a su amigo Aldo Fortuna de una manera no muy elegante ni amable, “era impensable dejar el negocio en manos de esas estúpidas”.

En ese 1924 tomó como ayudante a Carlo Cerne, el famoso Carletto, un joven de lo más bueno y capaz, que sería su segundo casi toda la vida, después copropietario, y un año después de la muerte de Saba, propietario. Fue el hombre en quien el poeta quizá más confió, y el hombre que protegió los intereses del poeta en la librería en los años de pesadilla de 1943 a 1947 cuando estuvo fuera de Trieste. En tiempos de Saba la librería llegó a contar con 28 mil volúmenes.

Funcionó la librería asimismo como pequeñísima editorial, publicando cinco libros, tres de ellos del propio Saba: Cose leggere e vaganti (1920), Il canzoniere 1900-1921 –con mucho el más importante– y Ammonizione ed altre poesie(1932). El primero tiró treinta y cinco ejemplares, del segundo quinientos y del tercero sólo se sabe que fueron muy pocos. Ahora esos libros, esas rarezas, como anota en el segundo apéndice del libro Nicoletta Trotta, se venden como objetos preciosos.

A Saba no le gustaba viajar. En París sólo estuvo brevemente dos veces: una, en 1931, dos semanas, y otra en 1938. “Durante la primera estancia en la capital francesa se dedica exclusivamente –como si fuera ayudante de su propia librería– a la búsqueda de volúmenes que adquirir, mientras el segundo viaje tiene motivaciones más complejas, porque su intención era sobre todo valorar la posibilidad de transferirse a París y abrir eventualmente una librería con el fin de distanciarse de Italia a partir de la promulgación de las leyes raciales”, escriben los Vinci. En ese 1938 el viaje “se revela pronto un sufrimiento interior”. En muy poco tiempo se daría cuenta que el racismo contra los judíos no era menor en Francia que en Italia. No estaba equivocado.

Resulta sorprendente cómo Saba, que dedicaba siete o más horas a la librería, con todo el desgaste físico y mental que eso significa, se haya dado tiempo para escribir una de las obras mayores de poesía en Italia del Novecento .

Libro delicioso, amable, La librería del poeta está escrito con leves pinceladas que nos dan un retrato de época: cómo eran entonces la ciudad, los políticos mussolinianos, los libreros, los habitués de la librería, amistades y colegas. Los Vinci no tratan de desentrañar la compleja personalidad de Saba, sino comprenderlo.

Repost 0
Published by Carlos de Landa
Comenta este artículo
8 junio 2012 5 08 /06 /junio /2012 01:22

thumb-relativity.jpg

 

A menudo, cuando regreso a casa,
tomo una oscura calle de la ciudad vieja.
En un charco se refleja un farol
amarillento, y hay bullicio en la calle.

 

Aquí, entre gente que viene y que va
de la fonda a su casa o al lupanar,
donde hombres y mercancías son despojos
de un gran puerto de mar,
reencuentro, caminando, lo infinito
en la humildad.
Aquí marino y prostituta, el viejo
que blasfema, la hembra que disputa,
el dragón que se sienta en la fonda
de frituras,
la alborotada joven enloquecida
de amor,
son todas creaturas de la vida
y del dolor;
en ellas palpita, como en mí, el Señor.

Aquí, entre los humildes, me parece
que mi pensamiento se purifica
donde más ignominiosa es la calle.

 

versión: Guillermo Fernandez

imagen: estatua de Umberto Saba caminando en Trieste

 

Repost 0
Published by Carlos de Landa
Comenta este artículo
6 junio 2012 3 06 /06 /junio /2012 19:54

MINGKWAI.jpg

 

Máquina de escribir diseñada por el ecritor chino Lin Yutang para escritura con caracteres chinos, combina 8000 tipos e imprime 90,000 caracteres. El paso de un territorio escritural a otro.

Repost 0
Published by Carlos de Landa
Comenta este artículo
3 junio 2012 7 03 /06 /junio /2012 17:11

Freud--his-three-sisters--and-mother-at-his-father-Jacob-s-.jpg

 

El trágico fin de las hermanas de Freud, muertas en los campos de concentración de Treblinka y Terezin, pareciera confirmar el pronóstico que el creador del psicoanálisis hizo para la propia civilización moderna: su próximo exterminio. Freud murió en Septiembre de 1939, justo en el momento en que la barbarie se apoderaba del viejo continente y lo convertía en un inmenso campo de batalla. Con ello vuelvo a mi pregunta original: ¿podía el psicoanálisis, o cualquier otra teoría crítica, enfrentar al fascismo con argumentos contundentes? ¿Se puede enfrentar al totalitarismo en el campo de las ideas y desarmarlo ideológicamente? ¿Por qué tardaron tanto los intelectuales europeos en advertir el peligro del fascismo, e incluso lo festejaron, lo aplaudieron? En este sentido la obra de Wilhelm Reich, Psicología de las masas del fascismo, publicada en 1935, aunque rápidamente prohibida en Alemania, quiso ser ese frente ideológico contra el fascismo (así lo afirma su autor en el prólogo), sin encontrar el eco necesario entre los opositores al régimen nazi. Sigmund Freud lanzó en 1919-1920 (es decir, poco tiempo después de terminar la guerra y pasado el V Congreso dedicado al trauma de guerra) la hipótesis de la existencia de una pulsión de muerte en los seres humanos (lease el magnífico texto de Jacques Derrida sobre el tema). Dicha hipótesis se confirmaba en la neurosis traumática, como lo es la neurosis de guerra. Planteo aquí la hipótesis de que fueron los estragos afectivos de la Primera Guerra Mundial los que modelaron el acercamiento a los temas entrelazados de la compulsión a la repetición y la muerte en el padre del psicoanálisis. El texto de Derrida describe lúcidamente el contexto bélico-beligerante de Más allá del Principio del Placer. Finalmente, ¿Por qué Freud, con todo ese aprendizaje, no se convirtió en un lider moral e intelectual en contra del régimen nazi, como lo fue, aunque ambivalente, Benedetto Croce en Italia? Hoy lo sabemos, no era un mero 'malestar' de la cultura occidental, se jugaba el porvenir de una civilización; había demasiado en juego.

 

1932_Freud_sisters.jpg

 

1-  Sigmund Freud con su madre y hermanas ante la tumba de su padre, Jacob Freud, 1897.

2- Paula WinternitzMaria FreudAnna BernaysAdolfine Freud in Bad Ischl, Austria, 1932.

Repost 0
Published by Carlos de Landa
Comenta este artículo
2 junio 2012 6 02 /06 /junio /2012 04:11

zu89iu2z.jpg

 

El psicoanálisis, hoy en día puesto en tela de juicio por los avances en el conocimiento del cerebro, defiende una visión del psiquismo humano que no puede reducirse al simple funcionamiento de sus neuronas. El psicoanálisis, exigente método de exploración de si mismo, cuyos resultados clínicos son indiscutibles, aparece como un humanismo saludable frente a las alineaciones de una sociedad moderna que privilegia los resultados técnicos y la resolución química de los sufrimientos del alma.

El psicoanálisis, inventado por Sigmund Freud en 1896, es una disciplina que comprende un método terapéutico, un sistema de pensamiento y un movimiento político que le permite transmitir su saber y formar a profesionales.

A pesar de fundarse en la exploración del inconsciente, no debe confundirse con la psiquiatría, rama de la medicina que trata las enfermedades mentales, ni con las diferentes escuelas de psicoterapia que utilizan otras formas de tratamiento de los estados mentales, ni con la psicología que estudia el conjunto de los discursos relativos a las relaciones entre el alma y el cuerpo. Aunque es diferente de todas estas disciplinas, el psicoanálisis no ha cesado de alimentarlas y transformarlas a lo largo de una historia conflictiva.

El psicoanálisis nació en Viena, en el centro del Imperio Autrohúngaro, en los medios de los judíos de las Luces, y se ha implantado en unos cuarenta países situados, menos Japón, en el área llamada de la civilización “occidental”. El movimiento se formó gracias a dos premisas: por un lado, la constitución de un saber psiquiátrico, es decir, una visión de la locura capaz de conceptuar la noción de enfermedad mental en detrimento de la idea de posesión demoniaca, y por otro, la existencia de un estado de derecho que garantizase la libertad de asociación y redujese cualquier influencia sobre las conciencias.

 

Una cierta concepción de la libertad humana

Las condiciones de existencia del psicoanálisis parecen responder a una concepción de la libertad humana que contradicen la teoría freudiana del inconsciente. En efecto, ésta muestra que la libertad del hombre está tan sometida a determinaciones que se le escapan, que no es dueño de su intimidad. Ahora bien, para que un sujeto pueda someterse a la experiencia de  esta “herida narcista” que le demuestra que no es libre, es necesario que, la sociedad en la que se encuentra reconozca conscientemente el inconsciente. De la misma forma, el ejercicio de la libertad del psicoanálisis está relacionado con la constitución de la noción del sujeto en la historia de la filosofía occidental.

Tras cien años de existencia y de resultados clínicos incontestables, el psicoanálisis es hoy en día objeto de violentas críticas, allá donde está mejor implantado, por parte de los adeptos del hombre-máquina que pretenden que todos los problemas psíquicos derivan del cerebro y que pueden erradicarse con tratamientos químicos, considerados más eficaces por alcanzar las causas de las heridas del alma llamadas “cerebrales”.

Desde las primeras publicaciones de Freud, se tachó el psicoanálisis de “pansexualismo”, de atentar contra la dignidad de las familias y reducir las pasiones humanas a “aspectos genitales”. Se pensaba que podía llegar a la descomposición de la sociedad. Resumiendo, proyectaban en el psicoanálisis los miedos y las angustias de una época caracterizada por la liberación de las costumbres, la emancipación de la mujer y el declive de la autoridad patriarcal.

El reino del hombre-máquina

Hoy en día vivimos en un mundo en el que cada cual busca el bienestar individual. Más vale no saber nada de su ser íntimo que sentirse perseguido por los fantasmas de la memoria. A pesar de las apariencias, el modelo dominante de la economía liberal no amplía las libertades subjetivas sino que las restringe. Transforma al sujeto en una individualidad biológica de la que exige resultados y productividad. La contrapartida es que suprime cualquier reflexión sobre sí mismo. El hombre moderno de la economía liberal debe ser un hombre llano y sin conflictos. Como un ordenador, no debe mostrar flaquezas.
Al no poder seguir este modelo, tiene dos opciones: deprimirse de tanto callar su angustia, o convertirse en víctima al buscar las causas de su desgracia en la agresividad venida del exterior.

En el primer caso, se parece a un animal amaestrado, convencido de que su malestar proviene de una “enfermedad” de sus genes, sus neuronas, y en el segundo se sitúa bajo una influencia imaginaria, la de los espíritus, los astros, o los complots, los ricos, los malvados, los corrompidos, etc. Por lo tanto acusa a los demás (o al otro en general) de ser la causa de sus sufrimientos. Intenta entonces encontrar consuelo para su yo herido narcísicamente en múltiples terapias, consideradas más eficaces que el psicoanálisis en la medida en que evitan la exploración del inconsciente.

Así pues, se entiende por qué el ataque contra el psicoanálisis no es el mismo que antaño. El divorcio ya no es un escándalo y cada cual reclama  su parte de libertad sexual sin acusar  a Freud de ser responsable de un reblandecimiento de las costumbres. Consecuencia de ello es que su doctrina parece pasada de moda e inútil.

La defensa del sujeto

Sin poner en duda la utilidad de las sustancias químicas ni subestimar el bienestar que aportan, es necesario reafirmar que no pueden curar al hombre de su malestar psíquico.  La muerte, las pasiones, la sexualidad, la locura, el inconsciente, la relación con los demás construyen la subjetividad de cada uno, y ninguna ciencia digna de ese nombre podrá jamás acabar con todo esto.  Por otra parte, aunque los malos tratos existan en todas partes, aunque la miseria y el desempleo sean plagas inadmisibles, aunque la explotación, los abusos y las desigualdades persistan y tengan que combatirse a través de leyes, ningún sujeto debe ser considerado con una víctima en sí.

Dicho de otra forma, para que un ser humano llegue a ser un sujeto digno de este nombre, lo primero es no asimilarlo a un ordenador sin pensamiento, ni afecto, o a un animal psicoquímico reducido a unos comportamientos.

La hostilidad actual hacia la doctrina freudiana es una prueba tanto de su éxito como de la pérdida de cierta concepción de la libertad humana en las sociedades occidentales.  El desarrollo de una multiplicidad de métodos terapéuticos, que tienden a uniformizar el tratamiento del psiquismo bajo la etiqueta de una denominación de pacotilla (el “psy” *), indican esa pérdida así como el declive de la noción de sujeto frente a la de individualidad.

Así como el siglo XIX fue el de la psiquiatría y el manicomio, y el XX el del psicoanálisis y la sustitución del manicomio por sustancias químicas, el próximo será el de las psicoterapias de todo tipo –desde las más serias a las más peligrosas (como las sectas, por ejemplo)-, que se encargarán de las desgracias del psiquismo, contra las que nada pueden las sustancias químicas, en una sociedad cada vez más alienante y depresiva.

Para renovar su originalidad y afirmar su identidad, fuera de los dogmas de escuelas y de las jergas, el psicoanálisis deberá reafirmar sus valores esenciales y universales.  Si quiere seguir siendo una vanguardia de la civilización contra la barbarie –es decir, un verdadero humanismo- tendrá que restaurar la idea de que el hombre puede hablar libremente y que su destino no se limita a su ser biológico.  Así podrá ocupar su lugar en el futuro, junto a otras ciencias, para luchar contra las pretensiones oscurantistas que quieren reducir el pensamiento a una neurona o confundir el deseo con una secreción química.

Elisabeth Roudinesco    
Historiadora,
Directora de Investigaciones
en la Universidad París VII

Repost 0
Published by Carlos de Landa
Comenta este artículo
1 junio 2012 5 01 /06 /junio /2012 01:55
Repost 0
Published by Carlos de Landa
Comenta este artículo
30 mayo 2012 3 30 /05 /mayo /2012 20:14

lucien-bianco.jpg

 

China, zhongguo, en chino, significa el "Imperio del centro", es el que recibe prioritariamente la influencia benéfica del cielo. Antes de la Guerra del opio, a mediados del siglo XIX, para los chinos el sinocentrismo y su corolario, la superioridad intelectual y moral de China sobre el resto del mundo, era algo evidente. En la cosmología china el cielo es redondo, mientras que la tierra es cuadrada. Los pueblos que están situados en los ángulos (y los ángulos son también el lugar de los cuatro mares, por donde llegaron a China los marinos occidentales) no pueden ser civilizados y educados con el grado en que lo son los habitantes del Imperio Celeste. Hasta el siglo XIX un sistema único, afirma Lucien Bianco, rige las relaciones entre China y el resto del mundo: el sistema del tributo: "Dado que el resplandor de la civilización china, la virtud y el prestigio de su soberano atraen irresistiblemente a los pueblos bárbaros, hay que acoger en Pekín a algunos de sus delegados. Estos presentan respetuosamente al Hijo del Cielo, que no lo necesita para nada, un tributo, signo de su sumisión. A tales enviados sumisos de los pueblos 'tributarios' el emperador ofrece presentes que están a la altura de su grandeza y de la riqueza de China. Así pueden realizarse intercambios comerciales".

Desde esta perspectiva Lucien Bianco emprendió la búsqueda de los orígenes de la revolución china, prácticamente desde que China se somete a los designios de Occidente, tras la Guerra del Opio, lo que conlleva el desmoronamiento del imperio más antiguo de entonces, hace cien años justamente,  entre 1911 y 1912, pasando por la creación de la república y el movimiento del 4 de Mayo de 1919, la Larga Marcha en 1935, hasta la guerra civil entre nacionalistas y comunistas, que culmina con la victoria de estos últimos en 1949.

El libro de Bianco se volvió un clásico de la historia moderna por la forma en la que su autor abordó el tema del nacionalismo-comunismo, no como una contradicción (lo cual si ocurrió efectivamente en la URSS) sino como una simbiosis, en la que el nacionalismo pareció modelar la forma particular del comunismo chino, y no tanto la Internacional Comunista o las ideas de Marx impulsadas por ésta última. Nuevamente el poder de la Tierra se impuso al de las ideas, confucianas o marxistas, y el despotismo oriental o hidraúlico terminó sirviendo de plataforma para la introducción del capitalismo de estado en China. El poder de la Tierra...¿qué significa esto?

 

Long-March

Repost 0
Published by Carlos de Landa
Comenta este artículo
18 mayo 2012 5 18 /05 /mayo /2012 02:45

 

 

Juan-Gris.-Verres-journal-et-bouteille-de-vin

 

Que el verso sea como una llave

 

Que abra mil puertas.

 

Una hoja cae; algo pasa volando;

 

 

Cuanto miren los ojos creado sea,

 

Y el alma del oyente quede temblando.

 

 

Inventa mundos nuevos y cuida tu palabra;

 

El adjetivo, cuando no da vida, mata.

 

 

Estamos en el ciclo de los nervios.

 

El músculo cuelga,

 

Como recuerdo, en los museos;

 

Mas no por eso tenemos menos fuerza:

 

El vigor verdadero

 

Reside en la cabeza.

 

 

Por qué cantáis la rosa, ¡oh Poetas!

 

Hacedla florecer en el poema;

 

 

Sólo para nosotros

 

Viven todas las cosas bajo el Sol.

 

 

El poeta es un pequeño Dios.

 

 

imagen: “Verres, journal et bouteille de vin” Juan Gris

 

 

 

Repost 0
Published by Carlos de Landa
Comenta este artículo

  • : ENCUENTROS EN EL SUBSUELO
  • ENCUENTROS EN EL SUBSUELO
  • : ≈FRAGMENTOS DE UNA HISTORIA DEL SIGLO XX≈
  • Contacto

Recherche

dr. Fritz Kahn

nahuali - View my 'dr. Frtiz Kahn' set on Flickriver

Archivos

arqueología del saber

may4 leer

 

 jinete.jpg  leer

 

 

fordi.jpg lieer

 

 weimar1p-copia-2.jpg lieer

 

LONDON-1914.jpg leer

 

arte900.jpg  leer